El nombre de Tulum, por tanto, parece ser relativamente reciente. Traducido al español como “muralla” o “palizada”, en clara alusión a la muralla que aquí se conserva, este nombre parece haber sido empleado para designar a la ciudad cuando ya se encontraba en ruinas, y es precisamente con este nombre con el que es consignado en el siglo XIX, cuando Stephens y Catherwood lo “redescubren” completamente abandonado, justo antes del inicio de la Guerra de Castas |